Descripción
Comenzamos la ruta en la capilla de Nuestra Señora del Llanto, en la localidad de Guimarães de Tavares, y seguimos hacia el oeste; 250 m más adelante giramos a la derecha y bajamos hacia el paraje del «Chão da Vinha». Pasamos por las localidades de «Quinta dos Barbeiros» y «Quinta do Pereirinho» y, tras recorrer unos 570 m, junto a la «Quinta da Bica», giramos a la izquierda y seguimos bajando hasta la «Quinta da Silveira».Más abajo, atravesaremos un núcleo de viviendas y seguiremos en dirección a la EM 1463, a la que llegaremos tras recorrer unos 400 m. Giramos a la derecha y nos encontramos a la entrada de la localidad de Santo Amaro de Tavares, que aún conserva el estilo arquitectónico de las casas típicas de la región de Beira. Atravesamos el centro de esta localidad y encontramos a nuestra derecha un altarecito que refleja la devoción religiosa de sus gentes. Tras recorrer 170 m, aparece a nuestra derecha la capilla de Santo Amaro, que da nombre a esta localidad. Doscientos metros más adelante, retrocedemos en el tiempo al pasar por el tramo de calzada romana, de aproximadamente 1 km de longitud, e imaginamos a los romanos recorriendo estos caminos con sus animales y mercancías. A lo largo de la vía romana, encontraremos otras dos capillas. Más adelante, junto a la «Quinta da Vinha Morta», a nuestra derecha, nos topamos con una antigua fuente y, un poco más allá, con un hermoso crucero. Continuamos nuestro camino hasta la carretera principal, donde encontramos una entrada a la Casa da Cerca, propiedad de la familia Soares de Albergaria y que actualmente es el Espaço Gil Vicente. Giramos ahora a la derecha y seguimos por la EM 1463 unos 200 m. Junto a la fuente encontramos la Capilla de Santa Marinha, donde giraremos a la izquierda. Recorremos las callejuelas de este pueblo durante unos 350 m; allí nos encontramos con un cruce de calles y giramos a la izquierda; 150 m más adelante, volvemos a girar en la misma dirección. Seguimos recto hasta encontrar a nuestra derecha el polideportivo del pueblo y, tras 200 m, la Capilla de Nuestra Señora del Llanto, donde comenzamos nuestra ruta