Descripción
La ruta del Tungsteno discurre por los alrededores de la aldea de Sazes da Beira, a lo largo de una ladera situada más arriba del pueblo y limitada al sur por el arroyo de Sazes, en un paisaje dominado por pinares y campos agrícolas en terrazas.
A lo largo del recorrido se encuentran numerosos vestigios de antiguas minas de wolframio y estaño, explotadas sobre todo durante la Segunda Guerra Mundial, como consecuencia de la enorme demanda de ese metal durante ese periodo.
En Sazes da Beira también merece una mención el santuario de Santa Eufemia y el casco antiguo del pueblo, de trazado típico en pizarra.