Descripción
La Gran Ruta de la Cortiçada permite recorrer 135 kilómetros para descubrir el municipio de Proença-a-Nova, su gente y sus tradiciones, su patrimonio histórico y cultural y, sobre todo, su biodiversidad. La abundancia de alcornoques y colmenas pudo haber dado origen a «Cortiçada», nombre con el que se conocía a Proença-a-Nova en sus orígenes y que ahora da nombre a la GR39. En un bosque dominado por pinos y eucaliptos, aún se encuentran vestigios de especies autóctonas, como alcornoques, castaños, robles, enebros o madroños.
El recorrido, que está señalizado en ambos sentidos, puede realizarse a pie o en bicicleta, y se recomienda reservar tiempo para hacer una parada en los miradores, junto a los cursos de agua cristalina o al patrimonio arqueológico, histórico o geológico que se va revelando a cada paso. Los 135 kilómetros se han dividido en siete etapas para permitir el descanso entre ellas, encontrando al menos un alojamiento local en cada pueblo. Aunque está marcado de este a oeste, nuestra sugerencia es que siga la puesta de sol.