Descripción
Partiendo del pueblo de Uva, pasarás por las antiguas eras del pueblo, atravesando campos con olivos centenarios, para continuar luego junto a campos de cultivo y marismas con enormes fresnos, delimitados por muros de fincones. Llegará poco después a la localidad de Mora, y seguirá descendiendo hasta el río Angueira. Aquí cruzará a la otra orilla por un antiguo puente de losas de pizarra, y seguirá entre matorrales y cultivos. Ya en lo alto, divisará frente a ti el castillo de Algoso y, a tus espaldas, la frondosa galería ribereña de ese río. Continuarás el recorrido hasta las proximidades de Algoso, donde podrás optar por entrar en la localidad y visitar el castillo. Siguiendo la ruta principal, continuará hasta Vale de Algoso, una pequeña localidad donde aún predominan las antiguas casas de piedra y los pequeños patios regados por las cigüeñas. La ruta seguirá descendiendo de nuevo hasta el río Angueira, que cruzará por un puente nuevo junto a un bonito embalse con un merendero. La última parte del recorrido le llevará de nuevo a Uva, ascendiendo entre matorrales autóctonos de jara y romero, y junto a huertos y olivares antes de llegar a la aldea.
Uva
Bonita y acogedora localidad del municipio de Vimioso, donde predominan los
palomares tradicionales repartidos por los alrededores del pueblo. Aprovecha para
visitar el Centro de Interpretación de los Palomares Tradicionales, situado en la
antigua escuela primaria de Uva.
Sal a descubrir las calles y callejuelas de este pueblo, con bonitas casas de
arquitectura tradicional, corrales, graneros y cobertizos de piedra de
esquistito y granito. Charla con sus habitantes y aprende de ellos
muchas de las historias, costumbres y tradiciones de una vida sencilla, rural y
llena de sabiduría.
Embarcadero sobre el río Angueira – Mora
Los ecosistemas ribereños constituyen hábitats singulares y de una gran
riqueza ambiental y paisajística. Entre las especies de flora
ribereña presentes aquí, destacan los sauces (Salix
spp.), los alisos (Alnus glutinosa) y los fresnos (Fraxinus
angustifolia). Esta vegetación no solo contribuye a fomentar la
productividad biológica y la biodiversidad faunística, sino que también
resulta esencial para el aporte de materia alimenticia a los sistemas
acuáticos, retiene sedimentos y nutrientes de la lixiviación, actuando como
un filtro biológico de sustancias contaminantes. Además de estas
importantes funciones, el río y los sistemas ribereños también son utilizados
por el ser humano, no solo para actividades de ocio, sino también para la recolección
de algunas materias primas, como es el caso de los mimbre (ramas delgadas de los
sauces) para el arte de la cestería.
El embarcadero que se encontraba en este lugar servía para cruzar el río y
conectar los caminos tradicionales que se utilizaban para el transporte de
personas y mercancías en el pasado. Para su construcción se utilizaban
materias primas locales, en este caso el esquisto, y su arquitectura era
sencilla.